miércoles, 26 de septiembre de 2012

Preparado para Cupcakes

Estamos rodeados de elementos sintéticos. Da igual hacia dónde miremos, siempre encontraremos objetos creados por el hombre para satisfacer nuestras necesidades. Entre toda esta vorágine, quiero concentrarme en el sector alimenticio. Intento cocinar lo más natural posible, sin comprar comida precocinada, pero cada vez que voy al supermercado, encuentro más y más productos sintéticos. 

Y es verdad que la vida de hoy lo requiere, sobre todo en las ciudades, donde todo acontece frenéticamente. Casi no tenemos tiempo ni para ir al baño, entre trabajo (quien lo tenga), estudios, familia, salir con los amigos... ¿y dónde se queda el buen comer? Todos deberíamos intentar llevar una dieta saludable, a base de productos naturales.


Sí, sí, en la teoría somos todos perfectos, pero en la práctica... una llega al súper pensando que tiene que comprar solo lo justo y además, que sea natural y sano, pero luego llego a la sección de los dulces y me vuelvo loca. Casi paso tapándome la cara entera para no ver ni un solo bollito, pero luego me engaño a mí misma diciendo que solo quiero mirar para comprar cosas que me sirvan para decorar cupcakes pero, seamos francos... todavía no he decorado ni un solo cupcake con un trozo de kit kat, ni con un lacasito... Todo ha acabado en mi dulce barriguita y la pobrecilla no para de crecer... En fin.


El caso es que entre todos los dulces del súper que piden a gritos ser comprados por gente débil como yo, encontré un paquete de preparado para cupcakes con crema de chocolate. Oh my God!!! No pude resistirme. No soy partidaria de los preparados porque prefiero saber qué estoy comiendo y no me siento bien del todo haciendo "trampas" pero, inspirada en la serie americana que me tiene loca 2Broke Girls, quise hacer un homenaje a su protagonista repostera y sí, lo compré... y sí, lo hice.


 
La verdad es que es bastante sencillo. Sólo hay que añadir un par de huevos y leche, unirlo todo bien y al horno. Con la crema de chocolate, con un poco de leche en los polvitos vale. Hombre, sale más barato haciéndolo una misma, pero no es mala idea tener un paquetito de estos en la despensa para cualquier visita inesperada.

Se pasaron un poco de tiempo en el armario de la cocina, esperando a una ocasión algo especial, o por lo menos, esperando a no tener que comerlos todos entre Piero y yo. Así que aprovechando que vinieron mis padres el pasado fin de semana, decidí prepararlos para la merienda.

¡Menudo éxito! Y no duraron nada...








lunes, 17 de septiembre de 2012

Muffins de arándanos y una convivencia

Este verano estuve de monitora en un campamento. Fue una experiencia genial. Mi mayor objetivo era aprender de las personas y convertirme en una versión renovada y más rica de mí misma. No sé si lo he conseguido, pero de lo que estoy completamente segura es que esos diez días  no se borrarán jamás de mi mente. Será difícil superar esta experiencia, sobre todo porque era el momento perfecto y con la gente perfecta.


El fin de semana pasado organizamos una salida a Asturias todos, o más bien, casi todos, para seguir adelante con los planes de mantener el contacto durante el año. Quedamos en que cada uno aportaría algo para comer, a parte de las cosas que se comprarían en común. He aquí que se me presentó un gran dilema a la hora de decidir qué llevaría. No podía decidirme, si entre muffins o bizcocho. La duda era enorme = ) pero finalmente opté por unos deliciosos muffins de chocolate y otros muffins de arándanos. Tengo que decir que tuvieron éxito, aunque habría deseado que la humedad asturiana, a la que nunca acabaré de acostumbrarme, no los hubiera reblandecido de aquella manera...

Ya había escrito anteriormente la receta de los muffins de chocolate, así que lo volveré a hacer. Repeticiones las justas y éste no es el caso. Así que hoy tocan muffins de arándanos!! Hay que decir que muy dulces no son, pero quedan ideales mojaditos en leche con cacao. Eso me hace pensar que la próxima vez que haga esta receta voy a incluir algún trocito de chocolate, a ver qué tal sale.


MUFFINS DE ARÁNDANOS

Ingredientes:
450 gr. de harina
200 gr. de arándanos congelados o en bolsita
375 ml. de leche
3 huevos grandes 
150 gr. de azúcar
180 gr. de mantequilla en trozos
Ralladura de una naranja
1 cuch. de levadura en polvo
1 pizca de nuez moscada
1 pizca de sal

Preparación:
Lo primero, poner a precalentar el horno a 200ºC y preparar los moldes. Si son de silicona, poner un poco de aceite para que no se pegue la masa. Si no, poner las cápsulas para los muffins.

En un cazo, mezclamos la mantequilla con la leche y calentamos a fuego suave hasta derretir casi por completo la mantequilla. Lo ponemos en un bol y mezclamos bien. Añadimos los huevos y la ralladura de naranja y reservamos.

En un bol grande aparte, unimos bien la harina, el azúcar, la levadura, la pizca de sal y la de nuez moscada. Después, incorporamos los arándanos. A continuación, echamos la mezcla húmeda y revolvemos con cuidado de abajo arriba, sin trabajar demasiado, dejando la masa con un aspecto grumoso.

Ya tenemos la masa hecha, así que sólo nos queda repartirla por los moldes, llenando como máximo 3/4 del molde, espolvoreamos un poco de azúcar por encima y lo metemos al horno durante unos 20 minutos o hasta que al pinchar con un palillo, éste salga limpio.


Fuente: mamala-3.com

jueves, 30 de agosto de 2012

Vuelta al cole


El verano llega a su fin. Sí, suena totalmente a tópico y no me gusta usar expresiones de este tipo (como los noticieros deportivos...) pero agosto se va y ya empieza a asomar don otoño por una rendijita. Se nota que se van acortando los días y empieza a refrescar, sobre todo aquí en Burgos (se dice que sólo hay dos estaciones, la de invierno y la del tren...).

Llevaba un montón de tiempo sin escribir nada. La verdad es que me he dado unas buenas vacaciones. Lo más bonito, los diez días en el campamento con un montón de gente divertida y solidaria. Sin duda, he aprendido muchas cosas. Como resumen, quería compartir alguna foto.


Mi mejor foto del año



He conseguido desconectar de muchas cosas aunque ahora que vuelvo poco a poco a la rutina, parece que la realidad me quiere dar alguna que otra bofetada. Supongo que habrá que tener paciencia y esperar a que todo vuelva al equilibrio. En algún momento se solucionará, no?
De momento, no me queda más remedio que seguir adelante e intentar mirar al mundo con otros ojos. 

Por eso, os quería contar que he vuelto a hacer de las mías... Durante las vacaciones, he querido sorprender a la familia italiana con la ya famosa tarta de tres chocolates. Para ello necesitaba cuajada, pero como no había forma de encontrarla allí, decidí usar gelatina. 
Pero, ¡oh! Tampoco encontré gelatina en polvo, así que tuve que usar gelatina en lámina o cola de pescado. No entiendo ese segundo nombre, la verdad. Es que no se parece en nada a la cola de un pescado, vamos, para nada! 

El caso es que era la primera vez que la usaba y bueno, no acerté bien. En mi defensa, voy a decir que tampoco en el envase venían instrucciones acerca de las cantidades necesarias por litro. Empecé con la crema de chocolate blanco. Creo que me pasé mil pueblos con la leche, porque no había forma de que cuajase. Así que en vez de tirarlo, lo dejé apartado y lo metí más tarde en el congelador. Es que me da tanta pena tirar las cosas... Después, preparé las otras dos cremas, bastante desilusionada, la verdad, pero aún así lo hice, porque total, ya tenía preparado el molde con la base de galletas y mi sobrinilla no paraba de preguntarme cuándo estaría lista. Así que en resumen, preparé una tarta de dos chocolates. Al día siguiente, la saqué de la nevera después de comer y me dio por mirar el chocolate blanco del congelador. Para mi sorpresa, descubrí que había cuajado casi perfectamente y tenía una textura bastante cremosita, como de nata, pero con sabor a chocolate blanco, así que decidimos servir una porción de tarta de chocolate con otra de la crema blanca. El resultado, el que veis en la foto. El sabor, indescriptible!!


viernes, 13 de julio de 2012

Tarta de tres chocolates

De vez en cuando, muy de vez en cuando, nos topamos con personas especiales. Se cruzan en tu camino para desempeñar un fin concreto que muchas veces está rodeado de un cierto misticismo. Son como ocasionales ángeles de la guarda que, en momentos bajos, aparecen para levantarte y recordarte lo maravilloso que eres.

A mí me pasó ayer. 
No tengo palabras para describirlo y dudo que otros puedan entender lo que pasó y sentí, así que no creo que merezca la pena hacerlo. 

Como prometí ayer, hoy dedico esta entrada tan rara a Angel y a Azu (con tanto ángel de la guarda y tanta A, bien podrían llamarse los Ángeles de Charlie!).

No hay entrada de receta que haya hecho yo misma, así que he decidido repetir la tarta de tres chocolates que se me desparramó la semana pasada. ¡Esta vez ha sido todo un éxito! Creo que la clave fue tenerla toda la noche en el frigo. Si la anterior vez hubiera hecho eso, seguro que no habría quedado tan mal.

De momento, como ésta se iba a echar a perder antes de volver a veros, sirvió para dar la bienvenida a Marcello y Francesca esta tarde. La cara de Marce era todo un primor. Se llevaron una cucharada a la boca, se miraron y sólo hubo una palabra entre ellos: ¡minchia! Jajajaja! Significa ¡madre mía! en español... bueno, vale, significa "coño", pero quería hacerme la bien-educada. Ángeles de Charlie, prometo que os haré una tarta muy pronto.

Chicos, ¡¡lo bueno se hace esperar!!


TARTA DE TRES CHOCOLATES

Bueno, hay que decir que por Internet se puede encontrar la receta para un tartón, es decir, para aquellos que tengan un molde desmontable de gran diámetro. Yo tengo un juego de tres, de más grande a más pequeño y esta vez quise hacer la tarta pequeñita, justo un caprichillo para que nadie se me queje de que hago engordar allá donde voy.

El molde es como para una tartita para dos enamorados. Sí, suena un poco cursi, pero es que viendo la tartita, es lo que te sugiere!

Yo os pondré la receta en dos versiones: la primera es la oficial, o sea, el tartón; la segunda es mi adaptación para la tartita cursi. ¡Vamos allá!

 

Opción 1: Tartón

Ingredientes:
100 gr. de mantequilla
1 paquete de galletas Digestive
Ralladura de naranja
150 gr. de chocolate negro
150 gr. de chocolate con leche
150 gr. de chocolate blanco
3 sobres de cuajada
1 litro de nata para cocinar
500 ml de leche
100 gr. de azúcar

Preparación:
Lo primero que hay que hacer es triturar las galletas y mezclarlas bien con la mantequilla y la ralladura de naranja (esto último le va a dar un toque muy especial) para después, ponerlas de base en un molde desmontable. Lo aplastamos bien para que quede la galleta con la mantequilla bien prensadita. Lo metemos en el frigo para que quede la base consistente.

Mientras tanto, repartimos la nata en tres vasos altos o en tres cuencos. 
Dividimos la leche en tres partes, como la nata. De cada una de las partes, reservamos como un chupito, donde vamos a diluir los sobres de cuajada. Es decir, que vamos a tener tres chupitos de leche con un sobre de cuajada diluida cada uno, tres vasos de leche y tres vasos de nata. 

En cuanto al azúcar, también lo vamos a dividir: un cuenquito con 50 gramos, otro con 25 y otro con 25.
Ahora vamos a empezar con los chocolates. Podemos poner las capas como queramos (blanco-marroncito-negro o negro-marroncito-blanco). Eso es según el gusto de cada uno. A mí me gusta empezar por el chocolate negro.



 

Entonces, en un cazo a fuego medio, echamos un vaso de leche y un vaso de nata y calentamos junto con el chocolate negro hasta que éste se deshaga, revolviendo continuamente para que no se pegue. Cuando veamos que va a romper a hervir, añadimos el cuenco de 50 gramos de azúcar, revolvemos bien y añadimos un chupito de leche con cuajada bien diluida. Mezclamos todo bien y dejamos que cueza sin dejar que hierva para que no cuaje la cuajada. En cuanto veamos que va a volver a hervir, antes de ello, lo apartamos del fuego y lo echamos en el molde, sobre la base de galletas. Volvemos a meterlo en la nevera. Esperamos por lo menos 20 min. o más, dependiendo del grosor de la capa de chocolate. Cuanto más grosor, más tiempo va a necesitar.
 
Volvemos a repetir la misma operación con los otros dos chocolates (solo cambia la cantidad de azúcar para estos chocolates) pero cada vez que pongamos una capa sobre la que ya está cuajadita, rallamos la parte cuajada un poco para hacer que se fijen las capas. Con un poco bastará, si no hemos esperado demasiado tiempo entre capa y capa. 

Pues ya con las tres capas de chocolate enfriando, lo dejamos toda la noche y al día siguiente tendremos todo un manjar para rechupetearse los dedillos!!

Opción 2: Tartita cursi

Ingredientes:
6 galletas tipo Digestive
30 gr. mantequilla reblandecida
3 medios vasitos de leche (de los normales tipo Nocilla)
3 medios vasitos de nata 
3 chupitillos de leche
1 sobre de cuajada repartido entre los tres chupitillos
1 poquito de ralladura de naranja
4 cucharadas de azúcar (repartidas: 2-1-1)
3/4 de tableta de choco negro
3/4 de tableta de choco con leche
3/4 de tableta de choco blanco

Preparación:
Igual que en la opción 1, pero en cantidades más pequeñitas. 



Luego llega la parte decoración, a gusto del consumidor. A mí me hubiera gustado forrar la pared de la tarta con mini tabletitas chocolate y galleta (las tabletitas tipo Kit-Kat pero del Mercadona) pero la tarta me quedó más baja, así que opté por un simple corazoncito de chocolate. 


martes, 10 de julio de 2012

Bizcocho con chips de chocolate

Empezar una nueva etapa de la vida en una nueva casa y saber que es toda tuya produce un sentimiento casi inexplicable. Por un lado, se tiene una especie de congoja por el miedo al futuro y a que las cosas salgan bien. Por otro, se siente una paz interior y la alegría de ver cómo se va avanzando en la vida. Ahora, más que nunca, tengo la sensación de haber entrado de lleno en la vida adulta y, aunque me da pena el paso del tiempo y no quiera ser mayor, como Peter Pan, no volvería hacia atrás. Me intriga mucho lo que el destino me tenga reservado a mí y a los míos. 

En este camino, unas veces más amargo y otras más alegre, he emprendido una cruzada conmigo misma en el empeño de aprender a cocinar platos dulces. Poco a poco, noto que empiezo a hacer grandes proyectos. La semana pasada hice tortitas a ojo para merendar y tengo que admitir que no estaban nada mal. Ayer, siguiendo con la racha de buena suerte en la cocina, me dio por hacer un bizcocho, siguiendo la receta de CakeJournal.

Una cosa tengo que decir, más bien es una petición: ¿no habría forma de poner en las recetas cómo de grande va a salir el alimento en cuestión? Hombre, sé que a lo mejor, con la cantidad de ingredientes, una debería darse cuenta del volumen que va a tener, pero no estaría de más especificarlo. Me aplico el cuento y prometo que lo explicaré a partir de esta entrada, para que nadie más se vea como yo, desbordada por la masa... Lo digo porque no sólo me salió el bizcocho. Es que también me dio para hacer unas mini muffins...

Y un bizcochito en forma de corazón para mi gran amiga y conejillo de indias Ascen...

Eso mismo me ocurrió el otro día con una tarta de tres chocolates, riquísima, pero que no cabía en mi molde desmontable. La pena es que no me dio tiempo a hacer foto porque no se pegaron bien las capas de chocolate y en cuanto metí el cuchillo, se desparramó todo. Pero vamos, que de sabor estaba riquísima!!! Bueno, de sabor y de textura. Tendré que volver a hacerla a ver si esta vez me sale que se quede bien quietita en su sitio...

La verdad es que el bizcocho me ha salido muy rico y con una textura ideal para acompañar al café del desayuno. ¡Tanto fue así que Piero me dejó una nota de felicitación por mi "biscocho"!!

"BISCOCHO" CON CHIPS DE CHOCOLATE
Ingredientes:
300 ml. leche
Zumo de 4 naranjas (yo solo le puse el de 2...)
600 gr. azúcar
4 huevos
100 gr. mantequilla
600 gr. harina
50 gr. cacao en polvo
2 cuchtas. de levadura
2 cuchtas. de bicarbonato (se puede sustituir la levadura y el bicarbonato por glasificante del Mercadona)
2 cuchtas. de vainilla
100 gr. de pepitas de chocolate

Preparación:
En un bol pequeño o en una jarrita, mezclamos la leche y el zumo de naranja y reservar.
En otro bol, mezclamos los siguientes ingredientes secos: harina, cacao, levadura y bicarbonato (o el glasificante) y reservar.

En un bol más grande, batimos el azúcar y los huevos. Añadimos la mantequilla derretida o un vasillo de aceite. Cuando esté todo bien unido, incorporamos las dos mezclas que teníamos reservadas, de forma alternada. Es decir, echamos un poco de leche y zumo y otro poco de mezcla seca y unimos y volvemos a realizar la misma operación.
Por último, añadimos la vainilla y las pepitas de chocolate.

Enharinamos el molde, le ponemos la mezcla total y metemos al horno (precalentado a 175º) en la parte baja, durante más o menos 1,5 horas o hasta que insertando un palillo o varilla ésta salga limpia.
Atención, el bizcocho va a subir bastante, así que cuidado con lo que echáis en el molde, no os paséis de las 3/4 partes, ok?

¡A disfrutar!

martes, 3 de julio de 2012

Galletón de Lacasitos y Chocolate

Ascen, mi gran amiga desde que volví a vivir a Burgos, hace ya casi diez años, se ha graduado. Tal evento me llena de emoción porque es algo que Ascen tenía muchas ganas de terminar para dar un giro a su vida. Y yo que me alegro, porque la universidad hace rejuvenecer a todos los que a ella vuelven y te sirve para recordarte lo grande que eres y la de cosas que todavía eres capaz de hacer. Felicidades, preciosa. Que puedas llegar a hacer cosas muy grandes, porque te lo mereces!

¡¡¡Ay, que se me olvida poner la receta!!! Que para celebrarlo, le hice unos muffins de chocolate con leche condensada que de sabor no andaban nada mal, pero que de textura daban más bien asquito. Sí, hay que saber reconocerlo. Pero en mi favor, tengo que decir que la receta era una ligera variación que hice del blog del Monstruo de las galletas. Los muffins salen demasiado secos para mi gusto y eso que le añadí más huevos y hasta un chorro de leche.

Por suerte, no fueron los muffins lo único que hice esa tarde. También aparecí por el aula magna de la Universidad de Burgos con un galletón de lacasitos y chocolate y esto, señor monstruo, esto si que estaba rico. Gracias por la receta porque vale la pena hacerla. Yo tenía muchas ganas, pero no encontraba el momento. Así que pensé que la graduación de Ascen sería el momento perfecto. Ascen, me permito robar tu foto de Facebook. ¡Me encanta!


GALLETAS DE LACASITOS Y CHOCOLATE

Ingredientes:
60 gr. mantequilla
100 gr. azúcar
1 huevo
120 gr. harina
1 cuchta. sal
1 cuchta. levadura
1 cuchta. azúcar vainillado o esencia de vainilla
90 gr. Lacasitos
90 gr. gotas de chocolate


Preparación:
En un bol, se bate bien la mantequilla derretida con el azúcar. Después, se añade el huevo y la vainilla.
En un bol aparte, tamizamos la harina, la sal y la levadura y lo añadimos a la mezcla húmeda. Una vez mezclado todo, añadimos las pepitas de chocolate y los lacasitos y los mezclamos bien. 
Ponemos porciones de la mezcla, separadas entre sí, en una fuente de horno preparada con papel de hornear. Tienen que estar separadas porque van a expandirse un poco por la levadura.

Pues damos forma a las galletas y metemos al horno precalentado a 190º durante unos 10 minutos.

Yo no hice las formas, sino que puse toda la masa en un molde para tartas saladas con buen diámetro y le dediqué a mi super amiga un buen galletón! Ascen, espero que te haya gustado el regalo. Un besazo!!

lunes, 25 de junio de 2012

English Muffins


Parece mentira que haya pasado tanto tiempo sin pasarme por aquí pero los exámenes han ocupado prácticamente todo mi tiempo. El resto lo tenía empleado en la mudanza. Por fin tenemos nidito de amor!! Los principios han sido un poco accidentados, pero finalmente estamos aquí y pase lo que pase, seguiremos adelante.

Pues llevaba bastante tiemp queriendo probar la receta que os propongo hoy, desde el viaje a EEUU: English Muffins. Podemos pensar que cuando hablamos de muffins sólo existen los que parecen magdalenas gigantes, pero no es así. Los orígenes de los muffins se remontan al siglo XVIII en Inglaterra, como unos panecillos esponjosos que nada tienen que ver con los que vemos hoy en día en las pastelerías. Provienen de la palabra moofin, supuestamente derivada del francés moufflet que significa pan suave. Este tipo de muffins no tiene nada que ver con los americanos. Se trata de un panecillo ligero. No es como un bollo suizo o una media noche. Es más bien como un pan normal bien tierno. Para entenderlo, hay que probarlo, por eso os dejo esta receta, a ver quién se anima. ¡Están riquísimos! La verdad es que para mí fue un grandísimo y placentero hallazgo. No esperaba algo tan rico, incluso los muffins ingleses que comprábamos en el supermercado están riquísimos. Lo que más me gustó, los bocadillos que nos preparábamos para el viaje en coche por la Costa Oeste. ¡Ay, qué nostalgia!

La receta la he sacado de este vídeo de Youtube. La mujer está un poco loca, pero bromas aparte, sabe presentar las recetas de forma sencilla y lúdica. Yo aquí dejo la receta y el que quiera que la siga por aquí o que se vea el vídeo. Pero por Dios, ved por lo menos la presentación de la señora, que no tiene desperdicio. Está en inglés, pero se entiende bien. Yo ya estoy suscrita a su perfil de youtube porque tiene recetas muy ricas y exóticas. Además, las presenta así como de andar por casa y a mí, el que me conoce, ya sabe que no me van las florituras...  Pues ahí va la recetilla:

ENGLISH MUFFINS
Ingredientes:
500 gr harina y harina de maíz para el final
325 ml agua caliente
1 cuchta. de levadura en polvo
1 cuchta. de sal y de azúcar
25 gr mantequilla derretida
Preparación:
Poner en el agua la levadura, la sal y el azúcar. Remover y reservar.
Colar harina, hacer agujero, poner el mantequilla y la mezcla de agua y mezclar con la mano. Trabajar en la mesa con más harina y mezclar bien hasta que se despegue de las manos. Tipo 10 minutos
Dejar en un bol cubierto en lugar caliente una hora.
Sacar del bol y estirar y cortar en redondeles gorditos. Espolvorear una bandeja de harina y cornmeal. Poner en ella los muffins. Cubrir y reservar un poco. Espolvorear con harina y a la sartén con un poco aceite. Dejar cocer por cada lado cada 2 minutos, aunque en otros sitios que he encontrado dicen dejar por cada lado 5 minutos.

El resultado, unos panecillos crujientes por fuera y bien blanditos por dentro. Se pueden comer tal cual, aunque lo mejor es acompañarlos, bien con mermelada y mantequilla, bien con algo salado como huevos y bacon. Pero yo recomiendo siempre la primera opción que parece más saludable.