El brownie, ese delicioso manjar dulce de origen americano, es un bizcocho de chocolate sin levadura y con grandes cantidades de mantequilla que gusta a niños y adultos. Cuentan las malas lenguas que un cocinero estadounidense olvidó añadir levadura a la preparación de un bizcocho de chocolate y, como consecuencia, obtuvo esta variante a la que llamó brownie, precisamente por su aspecto marrón.
El que yo os propongo hoy es el brownie de chocolate y plátano. ¿Por qué? Uno, porque tenía ganas de hacer algo, aprovechando la calma de las vacaciones de Pascua. Y dos, ¡porque adoro el plátano!
Así que, después de mi gran exilio estudiantil, a la espera de poder graduarme en junio, os dejo esta súper receta fácil, práctica y sobre todo, deliciosa.
Chocolate-Banana Brownie
120 gr. azúcar
120 gr. harina
140 gr. chocolate para repostería
250 gr. mantequilla
4 huevos
1 plátano maduro
Preparación
En bol, echamos la mantequilla y el chocolate, ambos troceados y lo metemos al microondas a derretir. Se puede hacer al baño María pero yo no tenía recipientes para hacerlo, así que, al microondas en la opción descongelar unos minutos hasta que esté todo derretido (de vez en cuando, sacar del micro para revolver un poco).
Añadimos la mantequilla y el chocolate derretidos y posteriormente, la harina. No hace falta remover demasiado.
Preparamos un molde con mantequilla y harina o papel de horno directamente, vertemos la mezcla y lo metemos al horno precalentado a 180ºC durante 20-25 minutos que dependerán de lo alta que haya quedado la mezcla en el molde. Yo utilicé un molde de bizcocho, por lo que se me quedó bastante alto, así que lo dejé casi media hora. Pero ya digo que depende mucho de cada horno y de la cocción que queramos para nuestro brownie.
Hay que contar que después del horneado, por dentro sigue cociendo, así que mi consejo es que no lo tengamos demasiado tiempo en el horno como para que se quede sequito.
Cuando tengamos este delicioso postre, lo ideal es comerlo templadito, acompañado de una bola de helado o una nuez de nata, aunque también creo que no es mala idea echarle un poquito de yogur. Seguro que le da un toque fresco y diferente.